29/10/2019 - EN ESPERANZA :

LA POLIBANDA DE LOS FEDERALES Y LA DROGA

os vínculos con un narco detenido y las posteriores negociaciones fueron el principio del final de la brigada de policías federales de Santa Fe. Todo comenzó con la detención de un sujeto que venía a vender droga a Esperanza en un operativo realizado en abril pasado en ruta 70. Esta nota de especialistas de Pagina 12 de Rosario, puede explicar a los vecinos de Esperanza y zona cómo puede funcionar el narcotráfico local con la protección policial.

(Por José Maggi – Diario Rosario 12) – Un narco detenido en un operativo en el norte provincial y una posterior negociación para permitirle que “trabaje” sin problemas fue el principio del final de la brigada de policías federales santafesinos desbaratada esta semana por decisión de dos fiscales federales. Además de los cinco policías con el jefe Marcelo Lepwalts que fue sacado esposado y con su cara al descubierto, fue detenido Guillermo Kernc el narco en cuestión. A Kernc, le secuestraron 200 gramos de cocaína de máxima pureza, 700 mil pesos y 1.800 dólares, además de otros elementos de valor para los pesquisas.

La punta del ovillo fue el 4 de abril pasado, cuando los Federales detuvieron en la calle a Kernc, quien llevaba estupefacientes y dos celulares. El operativo tuvo lugar en el peaje de la ruta provincial 70 a la altura de Empalme San Carlos, en momento que el narco llevaba drogas desde Santa Fe para ubicar y vender en Esperanza. Dicen que formaba parte de ese cargamento, por lo menos 88 bochas de cocaína que fueron secuestradas en una delegación de la Federal en Santa Fe.

El procedimiento fue descripto en escuchas telefónicas sobre el celular de Kernc, que ya que era investigado como dealer, con su madre y una mujer de nombre Alejandra.
También uno de los teléfonos de los federales tenía el de “La Turca”, una narco rafaelina, detenida que es conocida por pasar drogas en las cárceles además de abastecer el mercado local en su momento. En esas pinchaduras quedó probado que el narco pagó una suma de dinero para mejorar su situación tras el procedimiento. También pudo obtener la devolución por izquierda, de uno de los teléfonos secuestrados, donde tenía “anotaciones de cobranzas” según las escuchas.

Es obvio que los Federales nunca le informaron al fiscal del procedimiento real en Empalme San Carlos y le mintieron a las autoridades del Juzgado Federal 1 de Santa Fe para lograr la libertad ambulatoria del entonces demorado.

Sin embargo no terminó ahí el accionar ilegal policial: de las escuchas surge que hubo un ofrecimiento para que Kernc pueda “trabajar tranquilo” a cambio de pagar una mensualidad. Este encuentro se produjo en la costanera santafesina y fue allí donde el narco recuperó uno de sus celulares y acordó la protección federal en encuentros y pagos, y como contraprestación comenzaron por falsear el acta de procedimiento del 4 de abril en donde sólo consta el secuestro de 81 gramos de cocaína en Empalme San Carlos cuando venía a Esperanza.

Pero en la conversaciones interceptadas queda claro -por palabras de la propia banda- que a Kernc “lo agarraron con mucho”.
El acta trucha fue redactada a las 19.30 del 4 de abril y firmada, entre otros, por el jefe de la Delegación local de la PFA, el comisario Marcelo Lepwalts. Para los fiscales federales que investigaron el hecho, Gustavo Onel y Walter Rodriguez, todos formaron parte de un plan común. Falsearon el acta, sustrajeron elementos probatorios, encubrieron el delito y fueron parte de un cohecho, agravado por tratarse de tráfico de drogas.

De esta maniobra, además del jefe de la Delegación, participaron el Inspector Cristian Bogetti, Fernando Navarro y Michael Arbildo.
Lepwalts y su personal conocían la actividad de Kernc porque ellos mismos lo tuvieron bajo la lupa y escucharon sus teléfonos mientras fueron auxiliares de la Fiscalía Federal a cargo de Rodriguez en 2018, en la causa que investigaba a un vendedor conocido como “Lucho”, que a la postre resultó ser el propio Kernc.

El fiscal Walter Rodríguez olió algo feo y decidió correrlos de la investigación a Lepwalts y sus hombres a mediados del año pasado. El jefe, ofuscado por esa decisión, vociferó ante el secretario de la Fiscalía su descontento por haberles sacado “la causa más importante de drogas que estaban investigando”. En rigor el enojo de Lepwalts era porque le acababan de arrebatar su fuente de financiamiento.

Un narco y otros más

El pasado 6 de mayo el fiscal Rodriguez, ya con la colaboración de la Superintendencia de Asuntos Internos de la Policía Federal, pidió medidas orientadas a culminar con las indagatorias de todos los policías involucrados en el hecho del 4 de abril y Kernc. Basó su petición, en otras investigaciones tramitadas por Onel donde el mismo personal policial desarrolló tareas de protección a otros narcos locales, de mucha relevancia y poderío económico considerados los nuevos zares de la venta de cocaína en la ciudad tras la caída en desgracia del “Zurdo” Sergio Villarroel, Luis Paz y Vicente Pignata.

También hubo una denuncia realizada en la Dirección General de Jefatura de la PFA que personal de la Delegación Santa Fe estaban cobrando a narcos para protegerlos y falseaban informes a las autoridades del Ministerio Público Fiscal y a los jueces.

Fuentes Página 12 y El Litoral de Santa Fe.