06/12/2018 - Nota de opinión :

Sobre un tema aún no tratado ni sancionado por el Concejo Municipal

Hasta el preciso instante de la redacción de esta nota, el Concejo Municipal de Esperanza NO trató ni sancionó en el recinto la propuesta y proyecto de prorroga “de las Sesiones Ordinarias hasta el 31 de diciembre de 2018 sin limitación de asuntos a tratar”. Qué ocurrió, se preguntarán ?. Por Mario Dos Santos (Periodista).

Sobre un tema aún no tratado ni sancionado por el Concejo Municipal de la Ciudad.

Por Mario Dos Santos (Periodista)

Hasta el preciso instante de la redacción de esta nota, el Concejo Municipal de Esperanza NO trató ni sancionó en el recinto la propuesta y proyecto de prorroga “de las Sesiones Ordinarias hasta el 31 de diciembre de 2018 sin limitación de asuntos a tratar”.

Qué ocurrió, se preguntarán ?

Como es de estilo en el Concejo Municipal, los aspectos finales de la agenda de la institución legislativa local se formalizan -en tiempo y forma- en la propia Secretaría del cuerpo.

De tal modo, la denominada “planilla” del Proyecto de Prorroga de Sesiones Ordinarias se encontraba esta semana en la Secretaría y a disposición, para que todos los ediles la firmen -previo acuerdo y consenso político- formalizando así la necesidad de tratamiento, en este período se sesiones, de diversos temas de interés público y de necesidades de gestión de gobierno.

Como se puede apreciar en el facsímil adjunto, ya habían firmado -para su pronto tratamiento- los concejales Elena, Kinen. Theler, Dellaporta y Comesatti.

También se observa que, firmó la edil Martínez quien, luego arrepentida, borroneó su propia letra de manera ostensible. Ya en esta situación (¿?) su compañero de bloque, Bonvín, no firmó.

Capricho o desinteligencia de última hora entre quienes -en días recientes- proponían para la tribuna “que el Concejo debía trabajar más, y que por ello querían ampliar los períodos de sesiones”.

Como siempre, la única verdad es la realidad. Si los jueces hablan por sus fallos, los ediles debieran hablar por sus proyectos y posturas en el recinto.

Esto no ocurre con los practicantes del culto “has lo que digo, pero no lo que yo hago” que, en los medios titulan de una manera, pero que en la realidad boicotean el desarrollo de estos temas, faltándole el respeto a sus propios pares firmantes de la documental aludida y a toda la ciudadanía.